Wall Street corrige: ¿toma de ganancias o cambio de tendencia?

El mercado de referencia del mundo, la Bolsa de Nueva York, acumuló tres días de bajas abruptas lideradas por las acciones de empresas tecnológicas, las que habían encabezado la recuperación previa. La baja, sin embargo, todavía tiene más condimentos de una sana toma de ganancias antes que los de un cambio de tendencia.

Los principales índices de la Bolsa de Nueva York mostraron un abrupto recorte en lo que va de la semana, con tres ruedas consecutivas de bajas significativas encabezadas por el índice Nasdaq Composite, el que agrupa a las principales tecnológicas del mercado. 

La baja le sigue a meses de recuperación encabezado por lo mejor de ese índice, los papeles FAANG (Facebook, Apple, Amazon, Netflix y Google, algunas de las más emblemáticas del sector tecnológico) y otras empresas de base tecnológica que fueron las que mejor resistieron al efecto de la pandemia en la economía global. Las tecnológicas cayeron a mínimos de cuatro semanas.

Aunque aumentó la volatilidad y la cautela, el contexto está lejos de un pánico y el consenso habla de una toma de ganancias después del sólido rebote que siguió al coronacrash

El Nasdaq cayó cerca de 4% el martes, prácticamente lo mismo que en las dos ruedas previas, mientras que el S&P 500 y el Dow Jones acompañaron las bajas aunque con menor virulencia.

El recorte en el mercado coincide con una de las mejores noticias que recibieron los operadores, luego de que la semana pasada el titular de la Reserva Federal de los Estados Unidos anunciara que en adelante la autoridad monetaria perseguiría una meta de inflación promedio del 2% anual en lugar de 2% a secas, lo que da margen para que el índice supere temporalmente ese nivel y por lo tanto autoriza una política monetaria más expansiva.

Las noticias sobre el avance en la investigación de las potenciales vacunas para el Covid-19, que hablaban de la posibilidad de tenerlas listas en octubre -justo para las elecciones en los Estados Unidos- fueron moderadas por una declaración conjunta de los principales laboratorios en la que se comprometieron a no tomar atajos para el desarrollo de una solución confiable para la pandemia. La declaración moderó las apuestas más optimistas y a las presiones políticas que las acompañaban.

El frente externo es un factor a monitorear para ahorristas e inversores locales, que tienen a su alcance la inversión en acciones extranjeras a través de Cedears locales y que, además, ven afectados los precios de los activos locales por el clima externo. Por ejemplo, en su primer día de cotización en el exterior, los nuevos bonos soberanos argentinos tomaron pequeñas pérdidas de la mano del mal clima global.