Wall Street esquivó una bala: la inflación no se disparó (al menos hasta ahora)

El dato de inflación de marzo de los Estados Unidos era esperado con algo de temor por parte de los inversores de todo el mundo. Una aceleración podía confirmar los miedos de un desanclaje de los precios que frenara las subas en activos financieros. Pero el número fue mejor de lo esperado.

Las tasas de los bonos del Tesoro de los Estados Unidos a 10 años retrocedieron ayer inmediatamente luego de conocerse el dato de inflación de marzo de ese país.

El nivel general de precios subió 0,6% en el mes y 2,6% respecto de un año antes. La cifra fue alta para los estándares americanos y, además, estuvo inflada por la comparación interanual que parte de un marzo 2020 con cuarentenas generalizadas en todo el país y precios prácticamente congelados por la parálisis del consumo.

El mercado esperaba un repunte aún mayor, así que las bajas iniciales que mostraba Wall Street se transformaron en avances al final del día y nuevos récords nominales históricos entre los principales indicadores.

Un repunte de ella inflación es el principal riesgo para las acciones globales, dado que de concretarse podría forzar a la Reserva Federal a abandonar su política de estímulo y, con ello dañar los precios del mercado. Pero, al menos por ahora, Wall Street parece haber esquivado la bala y la fiesta continúa un poco más.